El afilado pico descendió cruel y despiadado sobre mí, sorprendido de que aquel hombre de apariencia pacífica decidiera acabar con mi existencia, sin haberle provocado en absoluto.
El dolor que me inflingió sólo puede ser comparable al miedo que sentí. Todavía escuchaba los gritos de mi hermana, suplicándo clemencia para mí, incapaz de alejarse, de ponerse ella misma a salvo del depredador blanco.
La sangra caliente brotaba a borbotones de mi cabeza abierta, llenaba mis oídos, empañaba mis ojos. El golpe fue tan brutal que me dejó inmovilizado, espectador de mi propia muerte. Al menos, todavía me quedaban fuerzas para gritar con todo el aire de mis pulmones. Así tal vez, los demás podrían huir, esconderse, ya que para mí todo había terminado.
A pesar de mi juventud, de mi inexperiencia en la vida; a pesar de que aquella era la primera vez que me había atrevido a separarme del seno de mi adorada madre, la muerte se cernió sobre mí, sin piedad, sádica y mordaz.
Sentí un nuevo golpe. De nuevo el pico atravesó mi cráneo, desparramando mis tiernos sesos por la blanca nieve. Ya no era capaz de ver, ni oír. Pero sí sentir. Dolorosas lágrimas resbalaron por mi piel. Pero aquel hombre se mantenía inflexible ante mi dolor y mi pena. Incluso había llegado a pensar que disfrutaba torturando hasta la muerte a un crío indefenso como yo.
La dulce muerte me sobrevino con el tercer impacto, aunque puede que no fuera el último que recibiera mi maltrecho cuerpo. Ya nunca lo llegaré a saber.
La sangre, roja y brillante, contrastaba escandalosamente sobre la inmaculada nieve. El hombre se dispuso a despellejar al animal allí mismo, ya que el resto del grupo había huido despavorido, a excepción de una hembra joven, de aproximadamente seis meses. Ella también había sucumbido ante el pico, ante la mano del Hombre.
Tras arrancarle la piel, la grasa e incluso los genitales, dejó lo que restaba del cuerpo de la cría de foca a la intemperie.
Ya no valía nada.
Este terrorífico cuento está basado en hechos reales. Es posible incluso que esté ocurriendo en estos mismos instantes, en algún lugar de Canadá. La matanza de focas empezó algunos días atrás, y no terminará hasta que más de doscientas mil crías sean masacradas a manos del ser humano.


hola.., leiste mi post sobre las foquitas bebes..?
coincidimos en la denuncia y en la foto.
un abrazo.
paseando: yo también deseo el mismo destino tanto para quien comete el crimen, como para el gobierno que lo permite e incluso, para quienes no les importa pagar precios desorbitados por los productos derivados de las crías de foca.
dawn: creo que sí que lo leí, suelo leer todos los post de mis amigos en la coctelera, aunque no comente en todos. Me alegra saber que somos much@s l@s que denunciamos esta barbarie.
Un patonet per tots i totes.
Sólo te digo que me has hecho llorar. Y es la primera vez que lloro leyendo un blog. Esta situación me supera...
Un beso
Lucia
Yo creo que esta situación supera a cualquiera que tenga un mínimo de corazón.
Un beset.
Hola!!
No tengo palabras, es increíble. Has captado, seguramente de forma muy exacta, lo que debe de sentir una pobre cría cuando ve llegar a un hombre, sin corazón, sin humanidad, sin compasión, sin nada de nada, para arrancarle la vida de una manera tan cruel.
La verdad es que nose muy bien lo que decir... Ya se han dicho tantísimas cosas, denunciando esta matanza indiscriminada que, ¿que nos queda ya por decir? Y el Gobierno de Canadá sigue permitiendo estas cosas...
A veces me desespero, y pienso que todas las protestas, en cualquier país, y todas las medidas, como prohibir la importación de productos hechos con estos animales, no sirven de nada. Porque la cosa sigue. Y seguirá seguramente durante años y años, entristeciendo a los que tenemos sensibilidad por el resto de formas vivientes, que sienten y sufren...
Es increible... En fin, no me queda más que decir, que gracias por denunciar tú también esto, y por hacerlo de forma tan apasionada!!
Un beso!
No te desalientes, y si lo haces piensa una cosa (qué es lo que hago yo):
Si tú, una única persona, has logrado salvar a una única cría de foca con tu información, ya que yo no pienso comprar nada que provenga de Canadá, esté hecho con cría de foca o no, para esa criatura sí que significará algo tu aporte.
Puede que ni tú ni yo logremos ver el mundo tal y cómo nos lo imaginamos que podría ser ahora, pero si nadie empieza a mover ficha, a mojarse, ningún descendiente nuestro podrá verlo.
Tu labor, por insignificante que parezca es muy importante, y puede suponer la diferencia entre la Vida y la Muerte, aunque sea sólo de una criatura indefensa. Si yo fuera esa criatura, te lo agradecería eternamente.
Un beset.
tan real que da grima, compañera...la muerte de seres inocentes es el pan de cada dia, y porque no vemos en todos los rincones del mundo, aunque igualmente...estos asesinatos despiadados de focas se hacen y TODO el mundo los ve...y nadie hace nada...una verguenza para la raza humana
Estoy de acuerdo contigo. Yo misma me avergüenzo de pertenecer a esta especie sin escrúpulos ni sentimientos por sus semejantes...
Asi de cruel es la vida y asi de primitivo el sofisticado ser humano.
Nos creemos dioses y solo somos animales.
Me ha encantado y conmovido.Un aplauso for you.
Gracias battman por tu comentario, pero yo creo que somos peores que los animales, al menos ellos respetan su propio ecosistema, y no mata por matar, ni tortura conscientemente a otro ser vivo. Los seres humanos somos mucho peores que ellos. No albergo duda alguna.
Un beset.
mi querida amiga, perdona el retraso al leer tu post, aquí estoy, para decirte que tienes una sensibilidad increíble y una gran capacidad para plasmarlo por escrito. Se lo he leído a mi madre y nos hemos emocionado las dos.
Hemos empezado a despotricar contra esta gentuza que mata animales por su piel, su carne o lo que sea. Es atroz ver las imágenes de las matanzas, (sinceramente, yo no puedo verlas). Al leer tus palabras, me he ido imaginando todo y la verdad, es que me sensibilizo mucho con estos temas. Buf! qué horror!
Y qué maravilla que haya gente como tú, que sabe darle una forma poética tan bonita a algo tan espeluznante y atroz como la matanza de focas.
Enhorabuena y no cambies nunca.
Feli
Gracias Feli por tus palabras. Me han conmovido.
Un beset.